jueves, 18 de febrero de 2010

Stiglitz Capítulo IX

Capítulo IX: Camino hacia el futuro (Pp. 299-348)

La globalización, por lo menos para los pobres del mundo, no funciona. Y, aunque para algunos la solución sea abandonar la globalización, esto no es factible. La globalización ha llegado para quedarse: ha producido grandes beneficios y ha propiciado que la sociedad civil global luche por la instauración en todo el mundo de la democracia. Entonces, parte del problema de la globalización radica en sus "árbitros": el BM, el FMI y la OMC. Pero, gracias a las demandas de reformas, ya ha habido algunos cambios. En 2001, las rondas de negociaciones en Doha o los compromisos asumidos por el BM para con los estados, son sólo algunos ejemplos.

No obstante, numerosos analistas sugieren que han percibido la realidad política imperante, y que deben cambiar su retórica si quieren sobrevivir.
Entonces ¿abolir el Fondo es la solución? Sostiene Stiglitz que de ser así, sería creada otra bajo diferentes formas. Queda la esperanza, entonces, de que estas instituciones internacionales sean rediseñadas.

Intereses e ideología
Aunque las instituciones parecen defender los intereses comerciales –OMC– y financieros –FMI– por sobre todo, ellas no lo ven así y consideran que la agenda que promueven favorece al interés general (a pesar de toda la evidencia existente que señala lo contrario).
El mayor desafío no radica simplemente en las propias entidades, sino también en los esquemas mentales: un típico presidente del Banco Central de un país, empieza su jornada laboral inquieto por las cifras de inflación, pero no por las de pobreza extrema.

La necesidad de instituciones públicas internacionales
No podemos anular la globalización; entonces la cuestión es cómo hacerla funcionar. Un primer paso es la creación de instituciones públicas globales que establezcan reglas. El mundo precisa de ellas, y aunque las ya existentes (FMI, BM, ONU, OMS, etc.), han evolucionado mucho en respuesta a las necesidades específicas dentro de sus campos de acción, en el mundo globalizado también se globalizan los problemas y la miseria, y de ahí la importancia de una acción a conciencia, colectiva y global.

Gobernanza
Hasta aquí hemos atribuido las fallas de la globalización al hecho de que, al fijar reglas del juego, los intereses y esquemas mentales comerciales y financieros parecen haber prevalecido en las instituciones económicas internacionales. Ha predominado una visión concreta del papel del Estado y los mercados, una visión que no es universalmente aceptada en los países desarrollados pero que es impuesta en los países subdesarrollados y las economías en transición.
El cambio que más pronto se requiere para que la globalización funcione como debiera, es un cambio en el modo de gobernar. Esto supone un cambio en los derechos de votos en las instituciones internaciones que garantice que no sólo sean las voces de los países más poderosos las escuchadas.

Claro está: estos cambios no serán sencillos. Estados Unidos, por ejemplo, no renunciará a su derecho de veto en el FMI y plantearán que los derechos de voto y veto se asignen sobre la base de las aportaciones de capital. Sin embargo, hace algún tiempo, China habría estado dispuesta a aumentar sus aportes de capital si ello era condición para obtener más votos... ¿China los tuvo? Claro que no, eso no sería permitido jamás por los Estados Unidos.

Transparencia
La falta de transparencia afecta a cada una de las instituciones internacionales, aunque en todas ellas se presente de manera distinta. Por ejemplo, en el ámbito bancario, la falta de transparencia es lo común: pensemos por qué existen paraísos fiscales (como las Islas Caimán) donde la evasión fiscal y el lavado de dinero es diario, y sólo después del 11 de septiembre se reconoció que entre esas actividades ilegales, figuraba la financiación del terrorismo.

Irónicamente, el FMI le había exigido una mayor transparencia al este asiático en sus crisis de 1997, cuando sabemos que en realidad es el FMI quien debe abrirse a una mayor transparencia.
El secreto y la falta de transparencia socava a la democracia. Y sin embargo vimos cómo el FMI o el BM (sólo por mencionar a algunas instituciones) aún no adoptan esta forma de pensar.

La reforma del FMI y del sistema financiero global
El FMI ha aceptado errores en la crisis del este asiático, pero ha tratado de limitar las críticas y la discusión sobre ellos. Siempre procura defender su posición de infalibilidad institucional alegando que si mostrara titubeos en su convicción de que sus políticas no son las correctas, perdería credibilidad. Pero ¿no son sus políticas acordes a la perfección del mercado? Si el Fondo hubiera sido más honrado, más directo y más modesto, está claro que hoy estaría en una mejor posición.

Asimismo, el FMI debería no modificar la forma de efectuar alguna de sus actividades. Es de público conocimiento que, por ejemplo, las estadísticas económicas que realizan son maquilladas para que se ajusten a la realidad que pretenden mostrar.

Los esfuerzos reformistas
Las dudas se ven reforzadas por la manera en que han proseguido las discusiones sobre la reforma. El debate <> sobre la reforma se ha centrado en las mismas instituciones y ha sido dominado por los mismos Gobiernos que efectivamente han <> la globalización durante cincuenta años. Hoy existe en todo el mundo una gran dosis de cinismo sobre el debate reformista. Si se sientan a la mesa los mismos responsables del sistema de toda la vida, los países en desarrollo se preguntan sobre las posibilidades de que se produzca un cambio verdadero. En lo que hace a estos <>, se trataba de una adivinanza en la cual los políticos pretendían hacer algo para corregir las desigualdades mientras que los intereses financieros procuraban preservar el statu quo todo cuanto fuera posible. Los cínicos tenían razón, pero sólo en parte. La crisis sacó a la superficie la sensación de que algo no funcionaba en el proceso de la globalización, y esta percepción movilizó a críticos en vasto abanico de asuntos: de la transparencia a la pobreza, el medio ambiente y los derechos laborales.

Lo que se necesita
Las reformas del sistema financiero internacional aún no han comenzado. Según Stiglitz, las reformas básicas serían las siguientes:
Aceptar el peligro de la liberización de los mercados de capitales, los flujos de capital a corto plazo (dinero caliente)
Reformas sobre quiebras y moratorias con el propósito de abordar los problemas cuando las deudores privados no puedan pagarle a sus acreedores, evitando así el financiamiento del FMI o los préstamos temerarios tan comunes hoy en día.
Menos recursos a los salvamentos.
Mejoras en la regulación bancaria, adaptación a la situación de cada país y lograr que los bancos suministren capital para el empresas, fomentando así la creación de empleos.
Mejor gestión del riesgo.
Mejores redes de seguridad y el incremento de la cooperación internacional.
Mejores respuestas a las crisis, y situar dichas respuestas en un contexto social y político.

La reforma del Banco Mundial y la ayuda al desarrollo
Parte de la esperanza en el cambio de Stiglitz, se basa en él ha presenciado un gran cambio dentro del Banco Mundial. Tal vez no tan grande ni tan radical, pero a partir de la crisis del este asiático –o incluso algunos años antes–, el BM comprendió que era el que debía ocuparse del desarrollo de los pueblos, de la ayuda para concretar ese desarrollo y consecuentemente, erradicar la pobreza.

El Banco había entendido que el desarrollo no sólo abarca recursos y capital, sino también una transformación de la sociedad.

Ayuda
La forma en que se concede a menudo la ayuda, imponiendo una serie de condiciones, puede lograr la creación de obstáculos frente a las transiciones efectivas. Algunos opinan que se debería poner en práctica la "selectividad", es decir, la concesión de ayuda a países con antecedentes probados, permitiéndoles que escojan por sí mismos sus propias estrategias de desarrollo. Las pruebas apuntan a que la ayuda concedida selectivamente puede ejercer impactos significativos tanto en la promoción del crecimiento como en la reducción de la pobreza.

Condonación de la deuda
Los países en desarrollo no sólo necesitan recibir ayuda, sino un aumento de la misma. Debe existir una base de financiación, de ayuda sostenida, libre de los caprichos de las políticas de los Estados Unidos y otros poderosos. Para esto, se han planteado diversas soluciones; por ejemplo, al fundarse el FMI se creó una suerte de "moneda internacional": los Derechos Especiales de Giro (SDR). La emisión de SDRs para financiar bienes públicos globales podría colaborar en el mantenimiento del vigor de la economía global, al mismo tiempo que asiste a alguno de los países más pobres del mundo.

Una segunda propuesta comprende el uso de ingresos a partir de los recursos económicos globales para sufragar la financiación.

Recientemente, la tensión se ha concentrado en la condonación de la deuda. Sin dicha condonación, muchos países en desarrollo no podrían crecer. Un elevado porcentaje de las exportaciones se destina a pagar a los países desarrollados sus préstamos.

La organización Jubileo 2000 tuvo éxito, con el respaldo de la Iglesia, en conseguir muchos más compromisos en pro de la condonación de la deuda. A fines del 2000, veinticuatro países habían condonado deudas.

La reforma de la OMC y el equilibrio de la agenda comercial
La agenda comercial de la OMC ha sido tan injusta que no sólo los países pobres no han recibido una cuota equitativa de los beneficios, sino que la región más pobre del mundo, el África subsahariana, de hecho empeoró como resultado de la última ronda de negociaciones comerciales. Estas desigualdades dieron lugar a una ronda de negociaciones en noviembre de 2001, iniciadas en Doha: la llamada "ronda del desarrollo".

La reforma de la OMC demandará reflexionar acerca de una agenda comercial más equilibrada y que preste especial atención a los países subdesarrollados. La UE, por ejemplo, ya ha dado un primer paso con su iniciativa "todo salvo armas", que permite la libre importación en Europa de todos los bienes de los países más pobres, excepto armas. Es un importante paso aunque no resuelve todas las quejas de los países más pobres: ellos siguen sin poder competir con la sumamente subsidiada agricultura europea.

Hacia una globalización con un rostro más humano
No sólo se trata de cambiar estructuras internacionales. El propio esquema mental en torno a la globalización debe modificarse. Pero la globalización mal gestionada trae consigo una consecuencia mucho peor: la amenaza a la identidad y los valores culturales. Se debe llegar a un proceso globalizador más gradual, en donde las instituciones tradicionales no sean arrolladas.
Igualmente, es preocupante lo que "esta" globalización puede llegar a hacer con la democracia. Es interesante ver como se lucha contra las dictaduras, pero al mismo tiempo nacen "dictaduras de las finanzas". Mientras la globalización sea presentada del modo en que lo ha sido, representa una privación de derechos civiles y políticos.

Hay malestar en la globalización; y si bien trajo muchos beneficios, los más beneficiados fueron aquellos países que se hicieron cargo de su propio destino y no creyeron en un mercado autorregulado que "resuelve problemas".

Es simple: si la globalización sigue gestionada como lo está, sólo generará más pobreza y más inestabilidad. Si logramos cambiarla, entonces podremos decir que el malestar en la globalización no fue en vano. Mientras tanto, y como expresó Keynes, de seguir así "a largo plazo, todos estaremos muertos". Pero Keynes fue acusado de socialista; por fortuna hay muchas personas en el mundo que reconocen estos problemas, y voluntad política para cambiarlos no les falta.
Es claro que la estrategia de la reforma debe tener "muchas puntas", y ello requerirá de mucho tiempo. Por el momento, hay que lograr que los países en desarrollo consigan gobiernos fuertes y eficaces, y que los desarrollados sean justos a la hora de arreglar la economía internacional.
Se necesitan políticas para un crecimiento sostenible, equitativo y democrático. Ésta es la razón del desarrollo. El desarrollo no consiste en ayudar a unos pocos individuos a enriquecerse o en crear un puñado de absurdas industrias protegidas que sólo benefician a la elite del país; no consiste a traer a Prada y Benetton, Ralph Lauren o Louis Vuitton para los ricos de las ciudades, abandonando a los pobres del campo a su miseria. El que se pudieran comprar bolsos de Gucci en los grandes almacenes de Moscú no significó que el país se había vuelto una economía de mercado. El desarrollo consiste en transformar las sociedades, mejorar las vidas de los pobres, permitir que todos tengan la oportunidad de salir adelante y acceder a la salud y a la educación.
Este tipo de desarrollo no tendrá lugar si sólo unos pocos dictan las políticas que deberá seguir un país. No es fácil cambiar el modo de hacer las cosas, pero vale la pena intentarlo. Si queremos y vamos a lograr una globalización con un rostro más humano, entonces debemos alzar nuestras voces. Y para ello, no debemos ni podemos quedarnos al margen.

Stiglitz Capitulo II

Capítulo II: Promesas rotas (Pp. 53-88)

Actualmente todo es pensado para evitar el contacto físico. En las guerras, las bombas se tiran desde 15.000 mts. de altura, al igual que las políticas económicas se piensan y aplican por personas que residen en un hotel de 5 estrellas, muy lejos de las personas que quedarán destruidas, más allá de que el lema del Banco Mundial sea "nuestro sueño es un mundo sin pobreza"...

Traducido a números, actualmente unos 1.200 millones de personas en el mundo viven con menos de 1 U$S diario, al mismo tiempo que 2.500 millones de personas viven con menos de 2 U$S diarios. Suman, las dos partes, más de un 60% de la población mundial... Cerca de 4.000 millones de personas habitan en la pobreza más total. 4.000, de 6.000 millones de habitantes en el mundo.

Comenta Stiglitz que en su primer día como vicepresidente senior del Banco Mundial concibió la idea de reducir la pobreza mediante: *estrategias más eficaces para promover el crecimiento y reducir la pobreza; *trabajar con los gobiernos de los países en desarrollo para aplicar dichas estrategias; y *hacer todo lo que pudiese en los países desarrollados a favor de los intereses e inquietudes del mundo subdesarrollado, presionando para que abran sus mercados o presten una asistencia efectiva mayor. Sabía que su tarea sería ardua, pero no que los obstáculos a afrontar serían seres humanos de la "institución hermana": el FMI.

Etiopía y la lucha entre la política del poder y la pobreza
Mucho antes de 1997, al este de continente africano, la situación de un país en especial era catastrófica. El ingreso anual per capita era de U$S 110, y dos millones de personas habían muerto por sequías y hambrunas.

Hasta 1991, gobernó este país africano un marxista: Mengistu Haite Mariam, que fue derrocado por guerrillas opositoras, comandadas en aquel entonces por Menes Zenawi, en 1997, Primer Ministro de Etiopía. Este último, muy honrado y comprometido con la descentralización del poder, llevó a su país, en 1993, a una estable democracia y le permitió, en el mismo año, la declaración de independencia a la actual Eritrea. Sin embargo, y a pesar de todos estos adelantos, la situación de los derechos humanos era aún precaria.

Años más tarde, en 1997, se acrecentaba una disputa entre el FMI y el BM contra Menes, a pesar de que las condiciones económicas de Etiopía eran inmejorables. La inflación prácticamente era inexistente: se trabajaba en pro del crecimiento y los índices de desempleo bajaban día a día. Esto, sin lugar a dudas, era muy importante para el Fondo, ya que si existiera la inflación significaría que los gobiernos gastan más de lo que recaudan por impuestos. También para los economistas esto es así, ya que consideran que dada la inflación y el estancamiento del desarrollo, "el esquema macroeconómico sería desastroso". Cuando ocurre esto último, el FMI suspende la ayuda económica.

Sin embargo, Etiopía gozaba de un cuadro económico satisfactorio, se dedicaba a los pobres, desarrollaba una estrategia de desarrollo rural y había reducido los gastos militares. Era un país merecedor de ayuda exterior; paradójicamente, el Fondo adujo a que estaban preocupados por la situación presupuestaria etíope. Al recibir ayuda extranjera, eran prácticamente esos sus ingresos, y al FMI le preocupó que se agotara esta ayuda.

Menes, con dicha ayuda, construía escuelas y hospitales, en vez de resguardar parte de ésta para reservas. El FMI, seguía mostrando sus preocupaciones, aunque para el Primer Ministro no tenía sentido... Había luchado 17 años por su pueblo, y no accedería a irracionales recomendaciones de un grupo de burócratas. La postura del FMI era, ciertamente, disparatada, sobre todo porque en el caso etíope quedó demostrado que la asistencia internacional era más estable que los ingresos fiscales. En conclusión: el Fondo planteaba algo carente de sentido; si los impuestos y la cooperación internacional no son ingresos, entonces todos los países se encontrarían en problemas. En todo caso, Etiopía "no tenía, ni debía" dale explicaciones al Fondo debido a que le pagaría la suma total de lo prestado, y a término.

Pero, claro está, los intereses del Fondo eran otros muy distintos, y eran éstos precisamente los que causaban las tensas relaciones entre esta entidad y Etiopía. El FMI pretendía que Etiopía abriese sus mercados financieros a la competencia occidental y dividiese su mayor banco en diversas fracciones, que difícilmente soportarían a competidores como Citybank o Travelers. Y, aunque esto hubiera sucedido, el dinero de estos bancos iría a manos de grandes empresarios, y no para los pobres agricultores etíopes. Ciertamente, y con razón, Etiopía no cedía a las presiones. No quería vivir la experiencia de su hermana Kenya que, luego de ceder a las presiones del Fondo, catorce bancos quebraron entre 1993 y 1994. Como era de esperarse, el Fondo suspendió su ayuda. Por suerte, el Banco Mundial, triplicó su asistencia económica a Etiopía, aunque pasaron meses hasta que el Fondo suavizara su postura para con el pobre país africano.

Desde hace mucho tiempo, acerca de las decisiones tomadas por el Fondo no hay debate público ni mucho menos y, lo que es peor, poseen un escaso conocimiento de las economías mundiales, comenzando por la de los Estados Unidos. Pero los Estados Unidos se puede dar el lujo de desatender estas recomendaciones sin sufrir represarías, cosa que no pueden hacer los países tercermundistas. A modo de ejemplo, para el FMI no existen imperfecciones en el mercado, como el desempleo o el paro. Si para el FMI la demanda iguala a la oferta, entonces no hay cabida para el paro o el desempleo. Dicho de otra manera: según el fundamentalismo de mercado, los mercados funcionan a la perfección y la deuda debe igualar a la oferta. Entonces ¿a que atribuyen dichos "desperfectos"? La primera víctima es el Estado y sus políticas.

Para ilustrar con un ejemplo, alrededor de 1996 asedió a Botsuana una sequía que trajo innumerables muertes y arruinó el sector ganadero del país. El FMI propuso "su receta", y Botsuana prefirió desatender dichas recomendaciones, y ajustarse el cinturón hasta recobrarse.

A pesar de dichos ajustes, no se conoció prácticamente el descontento social que hubiese provocado un acuerdo del gobierno con el Fondo. En apenas cuatro meses, Botsuana se había recuperado.

Según el FMI, no son ellos los que dictan "las recetas", sino que son negociadas, aunque éste es un débil argumento considerando la desigualdad de dichas negociaciones: un país desesperado por un préstamo sucumbirá fácilmente a las presiones del Fondo, a excepción de unos pocos. Lo que es peor es que el país desesperado por dinero no podrá recibir préstamos de otros donantes (BM, UE y países independientes) si el FMI no lo autoriza.

Otro de los tantos aspectos a considerar son las condonaciones de las deudas. Si el FMI no está de acuerdo con el plan económico implementado en un determinado país, no hay lugar para la condonación. Esto otorga al FMI un gran poder, y ellos lo saben. Si un país cliente desea establecer un contrato con el Fondo, debería someterse a la voluntad del mismo. Entonces, el FMI le dirá qué hacer, de qué manera hacerlo, qué leyes dictar para cumplirlo, etc. Para esto, establece plazos de 30, 60 ó 90 días. Son éstas las llamadas "condiciones". Pero aparece también un término empleado a menudo por el FMI: la "condicionalidad". Consisten en condiciones más rigurosas que a menudo convierten al préstamo en herramientas políticas, en herramientas de presión.

Igualmente, algo que el FMI hace recurrentemente es sugerir –por no decir obligar– que los Bancos Centrales se ocupen pura y exclusivamente de la inflación. ¿Y el paro, el desempleo, los préstamos a personas de escasos recursos, el crecimiento, el desarrollo?

Pero las recomendaciones del Fondo parecen no funcionar. Las buenas políticas no se compran, y la condicionalidad no garantiza que el dinero sea gastado correctamente ya que el dinero que entra con un objetivo libera a otro para un objetivo distinto. Por ejemplo, si al Presidente de un país se le ocurriese construir un camino que desemboque en su casa, pero existe la necesidad de crear camino para que los agricultores lleguen a sus campos, el Banco optará por el beneficio de los muchos. Una vez construido el camino, el Estado no tendrá sobre sus espaldas la responsabilidad de crear un camino para los agricultores, y así destina dinero de sus fondos para la construcción de un camino para llegar a la casa del Presidente.

A pesar de todo los "contra" de la liberización de los mercados, el Fondo insistía en este punto, y eran sus programas de préstamos una evidente base de manejos políticos. Por ejemplo, el Fondo suspendió el modesto programa de ayuda a Kenya, aduciendo a la gran corrupción que envolvía al país. Si bien era esto cierto, a Rusia no le suspendieron los préstamos, y Rusia es un país con altos índices de corrupción. Pero claro, Kenya no posee armas nucleares.

Otro punto en el que el Fondo insistía, eran las privatizaciones, propiciadas, en parte, por el hecho de que el Fondo consideraba que si un Estado administra las empresas no podrá aislarse de las presiones políticas.

Veamos ahora cómo el Fondo aplica sus recetas. Antes de visitar un país cliente, el FMI redacta un borrador; en realidad, copia la mayor parte de una receta estándar, y la pega en el nuevo borrador. Para ser justos con el FMI, hay poco tiempo para debatir francamente y construir los informes sobre el consenso, pero el Fondo, por ejemplo, estuvo años tratando con la situación económica africana, y hoy África es uno de los continentes más pobres del mundo.

Sin embargo, si lo que se busca es que el país asuma los programas, se deben basar en el consenso, y no deben ser programas obligados por el Fondo. Se debe abandonar la condicionalidad, y se debe aplicar la "selectividad", es decir, retribuir con más fondos a los países que demuestren el correcto uso del dinero, e incentivarlos para que lo sigan haciendo.

Entre otros problemas del Fondo, se encuentra el de la carencia de transparencia y, al no existir una ley sobre la libertad de información, ningún ciudadano del mundo puede apelar a ella para acceder a los documentos o informes del Fondo.

Stiglitz Capítulo I

Capítulo I: La promesa de las instituciones globales (Pp. 29-52)

Las protestas contra las políticas implementadas por organizaciones e instituciones internacionales no son una novedad. Lo nuevo hoy es lo que acontece en el primer mundo: la preocupación por la ola de condenas, la preocupación de políticos y el dubio de la implementación de la globalización en el mundo. Como se puede comprobar, la globalización no atendió ni dio ventajas a aquellos que las necesitaban. Sin lugar a dudas, muchos viven mejor de lo que vivían, y las exportaciones se fomentaron, y muchos países se enriquecieron. La globalización permitió un mayor acceso a la información y a la educación, a la unión de activistas de todo el mundo por medio de la red que logró presionar a muchos estados del mundo en diversas temáticas; ayudó asimismo a la condonación de las deudas de países del tercer mundo, y propició la ayuda exterior. Está claro que la globalización deberá ser aceptada por los países del tercer mundo, aunque se resistan a aceptarla. Ahora bien, y a pesar de todos los adelantos: ¿cumple la globalización con las promesas del beneficio económico?

Como se expone más adelante, unos 1.200 millones de personas en el mundo viven con menos de 1 U$S diario. Hacia 1990, eran apenas 100 millones, a pesar de que la renta mundial subía en un 2,5% anual. El problema reside en que los países con problemas políticos, sociales y económicos, no pueden atraer a inversores y cada vez se aleja más la posibilidad de fomentar un desarrollo sostenido.

Como es de público conocimiento, los países ricos exigieron a los pobres eliminar sus barreras comerciales aunque, claro está, ellos las mantuvieron al igual que las cuotas a productos exportados desde el tercer mundo y los subsidios agrarios. De la misma manera, se incentivó la idea de "propiedad intelectual" y, a modo de ejemplo, los farmacéuticos del sur del mundo no pudieron fabricar más esos medicamentos a bajo costo para su gente. Sobre el flagelo de las pandemias como la del HIV/SIDA, los precios de los medicamentos aumentaron su precio de forma abrupta, y esto acrecentó a un ritmo veloz la expansión de la pobreza. A esto se le sumaba violencia urbana en Latinoamérica, conflictos étnicos en el África y golpes de estado en Centroamérica.

Por otro lado, el FMI parecía habitante de "otro mundo". En respuesta a estos gravísimos problemas, salieron los prestamistas internacionales que, a cambio "de su ayuda", fijaron "ciertas condiciones", o lo que comúnmente se denomina "condicionalidad". La globalización estaba causando estragos.

Ahora bien, ¿es justo culpar a la globalización de los problemas mundiales? A decir verdad, la globalización en sí misma no es ni buena ni mala. Depende de quién la dirija y controle: la globalización puede provocar graves daños o traer grandes beneficios. Pero, ¿qué es la globalización? Consiste, básicamente, en la integración más estrecha de los países y pueblos del mundo, provocada por la reducción de los costos del transporte y la comunicación, y el desmantelamiento de barreras artificiales a los flujos de bienes, servicios, tecnología, conocimientos –en menor grado–, y personas a través de las fronteras. El proceso de globalización fue impulsado por corporaciones internacionales, principalmente, en la esfera económica, por tres de ellas: el FMI (Fondo Monetario Internacional), la OMC (Organización Mundial del Comercio) y el BM (Banco Mundial). El FMI y el BM fueron fundados en 1944: el primero tenía la responsabilidad de crear la estabilidad económica mundial e impedir otra crisis como la de 1930 en los Estados Unidos. El BM –cuyo nombre original era "Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo"– se encargaría de la reconstrucción de los países destruidos por las Grandes Guerras y el colonialismo, y acompañarlos en su camino hacia el desarrollo. La estabilidad política estaría en manos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Hagamos ahora una mirada introspectiva en el BM. En 1968 se nombra presidente de esta entidad a Robert McNamara. Afectado por la pobreza que había contemplado en el tercer mundo, pidió ayuda al economista Chenery, nombrado economista jefe, para erradicar la pobreza. Este último congregó a un grupo de economistas de primera categoría para que trabajaran con miras a cumplir con el objetivo que se le había confiado. Pero con el cambio de guardia, en 1981, fue nombrado jefe del BM William Clausen, y una nueva economista jefe: Anne Krueger. Era especialista en comercio internacional, reconocida por sus estudios sobre "búsquedas de rentas" que explicaban cómo los intereses creados recurren a los aranceles y otras medidas proteccionistas para expandir sus rentas a expensas de otros.

Con estos cambios de aire en el Banco Mundial, el FMI comienza a ser manejado enteramente por el G-7. A partir de ese momento, muchas recomendaciones de la entidad contribuyeron a la estabilidad global, pero, igualmente, se vivía en un mundo muy injusto. Se necesitaba una organización que regulase las relaciones comerciales, facilitase el libre flujo de bienes y servicios y no permitiese depresiones económicas. Nace así, en 1995, la OMC.

La OMC no fija las reglas dentro del mundo comercial, sino que dispone de la infraestructura necesaria para la creación de foros y debates, y se encarga de que las decisiones o acuerdos resultantes de dichos encuentros sean cumplidos.

El principal precedente de la fundación de la OMC se remonta hacia 1980, cuando se firmó el "Consenso de Washington", en la ciudad homónima, por el FMI, el BM y el Tesoro de los Estados Unidos. Esto marcó el comienzo de un nuevo enfoque a los problemas de América Latina, que luego se aplicó a todos los países pobres del hemisferio sur.

Sin embargo, como se especificó anteriormente, en 1981 cambia la presidencia en el FMI, y las recomendaciones fueron la rápida liberación del mercado... Así la brecha entre pobres y ricos se ensanchó.

La Era de la Información

La Era de la Información reza que la obra de Manuel Castells constituye un ambicioso y original intento de formular una teoría sistemática que dé cuenta de los efectos fundamentales de la tecnología de la información en el mundo contemporáneo. Este primer volumen de la trilogía -La Sociedad Red- está dedicado principalmente a examinar la lógica de la red. Tras analizar la revolución tecnológica que está modificando la base de la sociedad a un ritmo acelerado, Castells aborda el proceso de globalización que amenaza con hacer prescindibles a los pueblos y países excluidos de las redes de la información, Muestra cómo en las economías avanzadas la producción se concentra en un sector de la población educado y relativamente joven, y sugiere que la futura estructura social estará extremadamente fragmentada a consecuencia de la gran flexibilización e individualización del trabajo. Por último, el autor examina los efectos e implicaciones de los cambios tecnológicos sobre la cultura de los medios de comunicación -la cultura de la "virtualidad real" en la vida urbana, la política global y la naturaleza del tiempo y del espacio.

Manuel Castells

Manuel Castells Oliván
(Hellín, España, 1942)


Sociólogo y profesor universitario, catedrático de Sociología y de Urbanismo en la Universidad de California en Berkeley, así como director del Internet Interdisciplinary Institute en la Universitat Oberta de Catalunya. Trata -entre otros temas- en profundidad sobre la Sociedad de la Información, y habla de la Teoría del Estado, como un problema de información en su obra El Estado Red.
En los últimos veinte años ha llevado a cabo una vasta investigación en la que relaciona la evolución económica y las transformaciones políticas, sociales y culturales en el marco de una teoría integral de la información, cuyo ejemplo más claro puede ser el Proyecto Internt Catalunya que coordina. Los resultados de su trabajo se recogen en la trilogía La Era de la Información, traducida a varios idiomas y que ha sido encumbrada por Anthony Giddens, asesor de Tony Blair, al nivel de los esfuerzos explicativos que Marx o Max Weber hicieron por interpretar la sociedad industrial. Si bien otros autores, más críticos, la consideran una obra que se limita a hacer un voluminoso resumen de las obras de Alvin Toffler, Yoneji Masuda, John Naisbitt, Saskia Sassen, James Martin y otros muchos, conocidos y desconocidos, que sería largo citar. Lo que sí parece ser un hecho es que Castells es actualmente uno de los autores de referencia en el campo del estudio de la Sociedad de la Información.


Biografía
Nacido en la provincia de Albacete (España) en 1942, fue exiliado por la dictadura de Francisco Franco y se radicó en París, donde estudió Sociología con Alain Touraine. A los 24 años se convirtió en el profesor más joven de la Universidad de París. Fue en sus clases donde Daniel Cohn-Bendit y otros estudiantes iniciaron el Mayo francés de 1968. Por eso fue expulsado de Francia y se trasladó a Estados Unidos, donde se enfocó en el desarrollo de tecnologías de la información y su impacto social.
El año 2001 fue investido Doctor Honoris causa por la Universidad de Castilla-La Mancha, en 2006 lo ha sido por la Escuela Politécnica Federal de Lausana, en 2007 por la Universidad de Costa Rica y el 29 de Octubre de 2009 por la Universidad de Sevilla. Está casado con Emma Kiselyova y actualmente reside en California y Barcelona.

Teoría
En los años 70, Castells desempeñó un papel principal en el desarrollo de una sociología urbana marxista. Enfatizó el papel de los movimientos sociales en la conflictiva transformación del paisaje urbano. Introdujo el concepto de ’’consumo colectivo’’ (transporte público, vivienda pública, etc…) como marco de un amplio abanico de luchas sociales, trasladadas del campo económico al político por la intervención del Estado. Abandonando las rigideces del Marxismo a principios de los años 80, empezó a concentrarse en el papel de las nuevas tecnologías en la reestructuración de la economía. En 1989 introdujo el concepto de ’’espacio de los flujos’’ , las componentes materiales e inmateriales de las redes globales de información mediante las cuáles la economía se coordinaba de una forma creciente, en tiempo real, a través de las distancias.
En la década de los 90, combinó ambas líneas de su investigación en un titánico estudio, la Era de la Información, que se publicó como una trilogía entre 1996 y 1998. En respuesta a la crítica acogida de dicho trabajo en un largo número de multitudinarios seminarios celebrados en universidades de todo el mundo, se publicó una segunda edición de la obra en el año 2000.
El análisis de Castells se desarrolla a lo lago de tres dimensiones básicas -producción, poder y experiencia. Ello pone énfasis en que la organización de la economía, del Estado y sus instituciones, las formas de significación en sus vidas que crean las personas mediante la acción colectiva, son fuentes irreductibles de dinámicas sociales. Han de ser entendidas en sus propios términos, así como en relación con las demás. Al aplicar dicho análisis al desarrollo de Internet, Castells enfatiza los papeles del Estado (en lo militar y académico), movimientos sociales (hackers y activistas sociales) y empresas en el moldeado de la infraestructura en relación con sus (conflictivas) agendas.

Globalización y la Era de la Información
En palabras de Manuel Castells, "La Era de la Información" es nuestra era:
Es un periodo histórico caracterizado por una revolución tecnológica centrada en las tecnologías digitales de información y comunicación, concomitante, pero no causante, con la emergencia de una estructura social en red, en todos los ámbitos de la actividad humana, y con la interdependencia global de dicha actividad. Es un proceso de transformación multidimensional que es a la vez incluyente y excluyente en función de los valores e intereses dominantes en cada proceso, en cada país y en cada organización social. Como todo proceso de transformación histórica, la era de la información no determina un curso único de la historia humana. Sus consecuencias, sus características dependen del poder de quienes se benefician en cada una de las múltiples opciones que se presentan a la voluntad humana.

Obras
Manuel Castells ha publicado una gran cantidad de libros, colaboraciones y artículos tanto en español como en francés o inglés.

Libros
Los libros de los que Manuel Castells es autor principal son:
· Problemas de investigación en sociología urbana. Madrid-México: Siglo XXI. 1971.
· La cuestión urbana. Siglo Veintiuno de España Editores, S.A. Publicado originalmente en francés en 1972 (La Question Urbaine). Primera edición en español, 1974.
· Monopolville. L'entreprise, l'etat, l'urbain. Paris: Mouton. 1974.
· La ciudad informacional. Tecnologías de la Información, reestructuración económica y el proceso urbano-regional. Madrid: Alianza Editorial. 1995.
· Local y global. La gestión de las ciudades en la era de la información. Madrid: Taurus. 1997. (en colaboración con J. Borja).
· La transformación del trabajo. Barcelona: Los Libros de la Factoría. 1999. (en colaboración con G. Esping-Andersen).
· La Era de la Información. Vol. I: La Sociedad Red. México, Distrito Federal: Siglo XXI Editores. 2002.
· La Era de la Información. Vol. II: El poder de la identidad. México, Distrito Federal: Siglo XXI Editores. 2001.
· La Era de la Información. Vol. III: Fin de Milenio. México, Distrito Federal:Siglo XXI Editores. 2001.
· La Galaxia Internet. Reflexiones sobre Internet, empresa y sociedad. Madrid: Areté. 2001.
· The Information Age: Economy, Society and Culture. Vol. I: The Rise of the Network Society. Second Edition. Oxford, UK: Blackwell Publishing. 2002.
· El estado del bienestar y la sociedad de la información. El modelo finlandés. Madrid: Alianza Editorial. 2002. (en colaboración con P. Himanen).
· Guerra y Paz en el siglo XXI. Una perspectiva europea'. Barcelona: Tusquets. 2003. (en colaboración con N. Serra).
· La Sociedad Red. Alianza Editorial, 2006.
· Comunicación y Poder. Alianza Editorial, 2009.

Su obra, la trilogía La Era de la Información
La sinopsis de (la edición de Alianza Editorial) La Era de la Información reza que la obra de Manuel Castells constituye un ambicioso y original intento de formular una teoría sistemática que dé cuenta de los efectos fundamentales de la tecnología de la información en el mundo contemporáneo. Este primer volumen de la trilogía -La Sociedad Red- está dedicado principalmente a examinar la lógica de la red. Tras analizar la revolución tecnológica que está modificando la base de la sociedad a un ritmo acelerado, Castells aborda el proceso de globalización que amenaza con hacer prescindibles a los pueblos y países excluidos de las redes de la información, Muestra cómo en las economías avanzadas la producción se concentra en un sector de la población educado y relativamente joven, y sugiere que la futura estructura social estará extremadamente fragmentada a consecuencia de la gran flexibilización e individualización del trabajo. Por último, el autor examina los efectos e implicaciones de los cambios tecnológicos sobre la cultura de los medios de comunicación -la cultura de la "virtualidad real" en la vida urbana, la política global y la naturaleza del tiempo y del espacio.
En el segundo volumen de la serie -El Poder de la Identidad- muestra la importancia de la identidad cultural, religiosa y nacional como fuente de significado para las personas, y las implicaciones de este hecho para los movimientos sociales. Estudia las movilizaciones populares contra la globalización sin freno de riqueza y el poder, así como la formación de proyectos alternativos de organización social, como los que representan el movimiento ecologista y el feminista. En la segunda edición (ampliada), habla sobre como el Foro Social Mundial [1] originado en Porto Alegre emerge como una de las formas más novedosas de organización activista global en red.
La trilogía de la Era de la Información ha suscitado y despertado muchas críticas en todos los sentidos, convirtiéndose en un hecho innegable su categoría de referente de la sociología moderna:
Un análisis monumental y coherente de los cambios económicos, sociales, personales y culturales que están ocurriendo en el mundo en la era de la información
The Times (Londres)
Adam Smith explicó como funcionaba el capitalismo y Marx explicó por qué no funcionaba. Ahora las relaciones sociales y económicas de la era de la información han sido expuestas por Manuel Castells”
The Wall Street Journal (Nueva York)


El estado del bienestar y la sociedad de la información
Castells ha publicado (en Alianza Editorial) un análisis de caso de sus teorías "El Estado del Bienestar y la Sociedad de la Información", conjuntamente con Pekka Himanen. En dicho libro, Castells y Himanen analizan el caso de Finlandia, como ejemplo exitoso de inserción en un mundo globalizado de la mano del desarrollo de la sociedad de la información, manteniendo el contrato social entre el estado y la sociedad con su población y una distribución de esos beneficios de forma bastante homogénea. Así pues, demuestran cómo, en contraposición a Estados Unidos, la globalización de su economía no se traduce en una desigualdad social que se refleja en el aumento de la marginalidad de los individuos más desprotegidos por el estado. En la metamorfósis finlandesa, se demuestran como elementos clave, la identidad ciudadana finlandesa reforzada por el informacionalismo, la habilidad del estado para conjugar el desarrollo de esa identidad mediante la promoción de la sociedad de la información y sus sinergias con los sectores privado y público así como entre estos últimos. En un mundo de flujos globales de salud, poder e imágenes, la búsqueda de la identidad colectiva o individual, asignada o construida, se vuelve la fuente fundamental de sentido social, escribe. Como consecuencia de la prevalencia actual de la tecnología de la información, el mundo está siendo quebrado en una tecno-elite, globalmente conectada y las identidades comunitarias, atrincheradas en lo local. Castells destaca la importancia del moderno proceso de localización a la par de globalización. Castells visualiza un siglo XXI en el cual las identidades serán absorbidas en la red, o excluidas de ella, como se ha hecho con algunas tribus indígenas en reservaciones. Esas serán, sostiene, las batallas culturales del siglo XXI.

Castells, la Sociedad de la Información y la Sociedad Informacional
El sociólogo establece una distinción analítica entre nociones de “sociedad de la información” y “sociedad informacional”, con implicaciones similares para la economía de la información/informacional. El término sociedad de la información destaca el papel de ésta última en la sociedad. Pero Castells sostiene que la información, en su sentido más amplio, es decir, como comunicación del conocimiento, ha sido fundamental en todas las sociedades, incluida la Europa medieval, que estaba culturalmente organizada y en cierta medida unificada en torno al escolasticismo, esto es en conjunto, un marco intelectual.
En contraste, el término informacional indica el atributo de una forma específica de organización social en la que generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas que surgen en este nuevo período histórico. La terminología de Castells trata de establecer un paralelo con la distinción entre industria e industrial. Una sociedad industrial (como noción habitual en la tradición sociológica) no es sólo una sociedad en la que hay industria, sino aquella en la que las formas sociales y tecnológicas de la organización industrial impregnan todas las esferas de la actividad, comenzando con las dominantes y alcanzando los objetos y hábitos de la vida cotidiana. La utilización que Castells hace de los términos sociedad informacional y economía informacional intenta caracterizar de modo más preciso de las transformaciones actuales más allá de la observación de sentido común de que la información y el conocimiento son importantes para nuestras sociedades actuales. Sin embargo, el contenido real de “sociedad informacional” ha de determinarse mediante la observación y el análisis.
Los modos de desarrollo tecnológico son los dispositivos mediante los cuales el trabajo actúa sobre la materia para generar producto. Cada modo de desarrollo se define por el elemento que es fundamental para fomentar la productividad en el proceso de producción. Así, en el modo de desarrollo agrario, la fuente del aumento del excedente es el resultado del incremento cuantitativo de mano de obra y recursos naturales (sobre todo tierra cultivable) en el proceso de producción, así como de la dotación natural de esos recursos. En el modo de producción industrial, la principal fuente de productividad es la introducción de nuevas fuentes de energía y la capacidad de descentralizar su uso durante la producción y los procesos de circulación. En el nuevo modo de desarrollo informacional, la fuente de la productividad estriba en la tecnología de la generación del conocimiento, el procesamiento de la información y la comunicación de símbolos. Sin duda, el conocimiento y la información son elementos decisivos en todos los modos de desarrollo, ya que el proceso de producción siempre se basa sobre cierto grado de conocimiento y en el procesamiento de la información. Sin embargo lo que es específico del modo de desarrollo informacional es la acción del conocimiento sobre sí mismo como principal fuente de productividad. El procesamiento de la información se centra en la superación de la tecnología de este procesamiento como fuente de productividad, en un círculo de interacción de las fuentes del conocimiento de la tecnología y la aplicación de ésta para mejorar la generación del conocimiento.
Es por ello que Castells afirma denominar informacional a este nuevo modo de desarrollo, constituido por el surgimiento de un nuevo paradigma tecnológico basado en la tecnología de la información. Cada modo de desarrollo –continúa el autor- posee asimismo un principio de actuación estructuralmente determinado, a cuyo alrededor se organizan los procesos tecnológicos: el industrialismo se orienta hacia el crecimiento económico, eso es, hacia la maximización del producto; el informacionalismo se orienta hacia el desarrollo tecnológico, es decir hacia la acumulación de conocimiento y hacia grados de complejidad más elevados en el procesamiento de la información. Si bien grados más elevados de conocimiento suelen dar como resultado grados más elevados de producto por unidad de insumo, la búsqueda del conocimiento e información es lo que caracteriza a la función de la producción tecnológica en el informacionalismo.
Castells establece la distinción analítica entre nociones de sociedad de la información y sociedad informacional. El término sociedad de información destaca el papel de ésta última en la sociedad. Para Castells la información es comunicación del conocimiento, en contraste el término informacional indica el atributo de una forma específica de organización social en la que generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas de este período histórico. Los modos de desarrollo tecnológico son los dispositivos mediante los cuales el trabajo actúa sobre la materia para generar producto. En el nuevo modo de desarrollo informacional, la fuente de la productividad estriba en la tecnología del conocimiento, el procesamiento de la información y la comunicación de símbolos. El conocimiento y la información son decisivos en todo proceso de desarrollo. Es por ello que Castells denomina informacional a este nuevo modo de desarrollo, constituido por el paradigma tecnológico basado en la tecnología de la información. Según el autor, cada proceso de desarrollo posee un principio de actuación estructural, a cuyo alrededor se organizan otros procesos: el industrialismo se oriente hacia el crecimiento económico mientras que el informacionalismo se orienta hacia el desarrollo tecnológico, es decir, hacia la acumulación del conocimiento y hacia el grados de complejidad mayor en el procesamiento de la información.

Informacionalismo y sociedad red
El informacionalismo es un paradigma tecnológico. Concierne a la tecnología, no a la organización social ni a las instituciones. El informacionalismo proporciona la base para un determinado tipo de estructura social que denomino la 'sociedad red'. Sin el informacionalismo, la sociedad red no podría existir, pero esta nueva estructura social no es producto del informacionalismo, sino de un patrón más amplio de evolución social.
Sobre los fundamentos del informacionalismo, la sociedad red surge y se expande por todo el planeta como la forma dominante de organización social de nuestra época. La sociedad red es una estructura social hecha de redes de información propulsada por las tecnologías de la información características del paradigma informacionalista. Por estructura social entiendo las disposiciones organizativas de los seres humanos en las relaciones de producción, consumo, experiencia y poder, tal como se expresan en la interacción significativa enmarcada por la cultura. Una red es un conjunto de nodos interconectados. Un nodo es el punto en el cual la curva se corta a sí misma. Las redes sociales son tan antiguas como la propia humanidad, pero han cobrado nueva vida bajo el informacionalismo porque las nuevas tecnologías realzan la flexibilidad inherente a las redes, al tiempo que solucionan los problemas de coordinación y gobierno que, a lo largo de la historia, lastraban a las redes en su competencia con las organizaciones jerárquicas. Las redes distribuyen el rendimiento y comparten la toma de decisiones en los nodos de la red según un modelo interactivo. Por definición, una red carece de centro y sólo tiene nodos. Si bien éstos pueden diferir en tamaño y, por tanto, tienen una relevancia variada, todos son necesarios a la red. Cuando los nodos pasan a ser redundantes, las redes tienden a reconfigurarse: eliminan algunos y añaden otros nuevos y productivos. Los nodos aumentan su importancia para la red absorbiendo más información y procesándola de forma más eficiente. La relativa importancia de un nodo no deriva de sus rasgos específicos sino de su capacidad para aportar información valiosa a la red. En este sentido, los principales no son centros sino llaves y protocolos de comunicación, que en su funcionamiento siguen una lógica de red y no una lógica de mando. Las redes operan según una lógica binaria: inclusión/exclusión.
En cuanto a formas sociales, carecen de valores. Tanto pueden besar como matar, nada hay de personal en lo que hacen. Todo depende de las metas que se hayan asignado a la red y de la forma más elegante, económica y autorreproductiva de llevar a cabo sus objetivos. En este sentido, la red es un autómata. En una estructura social, los actores e instituciones sociales programan las redes. Pero una vez han sido programadas, las redes de información propulsadas por la tecnología de la información imponen su lógica estructural a sus componentes humanos, a menos que, por supuesto, las vuelvan a programar, operación que por lo general supone un elevado coste social y económico.

Castells, "la Sociedad de la Información y sus contradicciones"
En 1995, se celebraba la reunión del Grupo de los Siete (G-7) en Bruselas, centrándose en único tema: la sociedad de la información. En la agenda, las principales cuestiones giraron en torno a las condiciones tecnológicas y legales para la construcción de las denominadas autopistas de la información; el establecimiento de mecanismos de seguridad en los circuitos electrónicos; la evaluación de los posibles efectos sobre el empleo; la regulación internacional de los nuevos medios de comunicación; los problemas planteados por las nuevas tecnologías para la privacidad de los ciudadanos, y la cooperación internacional en materia tecnológica, entre otros. Entonces, Castells decía lo siguiente :
La difusión y desarrollo de ese sistema tecnológico ha cambiado la base material de nuestras vidas, por tanto la vida misma, en todos sus aspectos: en cómo producimos, cómo y en qué trabajamos, cómo y qué consumimos, cómo. nos educamos, cómo nos informamos-entretenemos, cómo vendemos, cómo nos arruinamos, cómo gobernamos, cómo hacemos la guerra y la paz, cómo nacemos y cómo morimos, y quién manda, quién se enriquece, quién explota, quién sufre y quién se margina. Las nuevas tecnologías de información no determinan lo que pasa en la sociedad, pero cambian tan profundamente las reglas del juego que debemos aprender de nuevo, colectivamente, cuál es nuestra nueva realidad, o sufriremos, individualmente, el control de los pocos (países o personas) que conozcan los códigos de acceso a las fuentes de saber y poder.
Al referirse a las connotaciones económicas y globales - y sus contradicciones con lo local- Castells afirmaba :
La economía de la sociedad de la información es global. Pero no todo es global, sino las actividades estratégicamente decisivas: el capital que circula sin cesar en los circuitos electrónicos, la información comercial, las tecnologías más avanzadas, las mercancías competitivas en los mercados mundiales, y los altos ejecutivos y tecnólogos. Al mismo tiempo, la mayoría de la gente sigue siendo local, de su país, de su barrio, y esta diferencia fundamental entre la globalidad de la riqueza y el poder y la localidad de la experiencia personal crea un abismo de comprensión entre personas, empresas e instituciones.
Castells resaltaba, por una parte los cambios introducidos -de forma inexorable, ligados al avance de la tecnologías de la información y la comunicación- así como el enorme potencial de transformación del nuevo paradigma socioeconómico que empezaba a apreciarse con más claridad. En la mencionada reunión del G-7 –los países de las economías más avanzadas del mundo- que tenía lugar esos días, el sociólogo escribía de forma crítica :
Por ello es a la vez la sociedad de las proezas tecnológicas y médicas y de la marginación de amplios sectores de la población, irrelevantes para el nuevo sistema, [..] por ello no podemos desarrollar su dimensión creativa y escapar a sus efectos potencialmente devastadores sin afrontar colectivamente quiénes somos y qué queremos. Lo que tal vez el Grupo de los Siete debiera plantearse es cómo reequilibrar nuestro superdesarrollo tecnológico y nuestro subdesarrollo social.

Publicaciones
Biblioteca Nacional de España

Enlaces externos
· Curriculum Vitae de Manuel Castells
· Otro CV
· Selección de artículos de Manuel Castells
· Página de Manuel Castells en la Universidad de California, Berkeley. En Inglés
· Página del IN3 en la Universitat Oberta de Catalunya
· Sitio Web de producción científica de Manuel Castells en la Universitat Oberta de Catalunya
· El Estado Red Manuel Castells (Abril de 1998)
· Globalización, identidad y estado en Ámerica Latina
· Manuel Castells en el Foro Social Mundial: Innovación, Libertad y Poder en la Era de la Información.
· Discurso de ingreso del Dr. Manuel Castells a la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
· Un análisis crítico de la obra de Castells (enlace roto)
· Web de la producción científica del profesor Manuel Castells, por la Biblioteca Virtual de la UOC. · Canal de Manuel Castells en Youtube
· Manuel Castells' World of Communication, artículo mensual exclusivo de Manuel Castells en Media Coolhunting (en inglés)
· Neoanarquismo, por Manuel Castells
· El poder tiene miedo de Internet, por Manuel Castells
· Entrevista a Manuel Castells, por EducaRed
· Lección inaugural del programa de doctorado sobre la sociedad de la información y el conocimiento, por Manuel Castells
· Página de Manuel Castells en Dialnet

Casas y Demetter

“Sociedad del Conocimiento, Capital Intelectual y Organizaciones Innovadoras”

Rosalba Casas y Jorge Dettmer

La Sociedad del Conocimiento desde cinco apartados:
1. Las formas en que se produce el conocimiento
2. Concepctualizaciones de Conocimiento, Información e Innovación
3. Significado y alcance de “Sociedades del Conocimiento” y Sociedad Basada en Conocimiento”
4. Concepto de “Capital Intelectual para el Desarrollo Social”
5. El papel del conocimiento en los procesos de innovación.

Primera Sección
· A fines del siglo XX la producción del conocimiento está experimentando fuertes transformaciones.
· Ziman discute el cambio de Ciencia Académica a Ciencia Postacadémica.
· Ziman, los cambios en la forma en que se produce el conocimiento se debe a presiones políticas, económicas e industriales y a que la ciencia es un sistema dinámico que tiende a adaptarse socialmente.
· La ciencia Post-académica ha nacido fuera de la ciencia académica y se sobrepone a ella.
· Modos colectivos de acción, muchos investigadores trabajan juntos muchos años para desarrollar un solo experimento
· Gibbons contrapone Modo 1 y Modo 2

Modo 1
· La generación de conocimientos se describe bajo un concepto lineal
· Se va de la investigación básica a la aplicada y de ahí al desarrollo experimental y a la innovación.
Modo 2
· El producto es validado por la comunidad científica (especialistas)
· Enfatiza la creatividad individual
· El conocimiento es generado en un contexto de aplicación
· Conocimiento socialmente distribuido
· Transdisciplinariedad: solución mas allá de una sola disciplina
· Heterogeneidad: incremento potencial de sitios donde puede generarse
· Flexibilidad: Equipos de trabajo temporales
· La responsabilidad social permea el proceso de producción de conocimientos
· La creatividad se manifiesta como un fenómeno de grupo
· Es una respuesta a las necesidades de la ciencia y de la sociedad

· Etzkowitz y Leydesdorff argumentan que el Modo 2 es el formato original de la ciencia antes de su institucionalización académica del siglo XIX. Representa la base material del conocimiento científico
· El retorno al Modo 2 esta implícito en las concepciones de sociedad del conocimiento y economía basada en conocimiento.


Segunda Sección
· Conocimiento Sther, es la “capacidad de actuar”, potencial d eponer algo en movimiento
· Foray “Capacidad de acción manual o intelectual”
· Información conjunto de daos estructurados y formateados que permanecen pasivos hasta que son usados por quienes poseen el conocimiento necesario para interpretarlos y procesarlos
· Machlup: el conocimiento tiene un carácter colectivo y requiere de comunicación.
· Foray: la capacidad cognitiva no es fácil de articular explícitamente o de transferirse a otros
· Relacion entre Conocimiento e Información: “piezas particulares de información pueden únicamente ser entendidas en el contexto de un tipo dado de conocimiento
· El Conocimiento puede ser considerado como un bien público o bien privado, lo que da paso a la protección del conocimiento mediante sistema de patentes.
· El conocimiento puede ser transferido o no, siendo la base del debate en la teoría económica y particularmente en la economía de la producción del conocimiento.
· Clases de conocimiento:
· Saber qué Know what
· Saber por qué Know why
· Saber cómo Know how
· Saber quién Know who
· Dos formas de adquirir el conocimiento
Lectura de Textos
· Know what
· Know why
Experiencia Práctica
· Know how
· Know who

· Know how es Learning by doing and Learning by interacting
· Conocimiento Tácito y Conocimiento Explícito (codificado)
Conocimiento Tácito
· Puede ser utilizado para alcanzar algún propósito.
· No puede ser fácilmente explicado o comunicado
· “Sabemos más de lo que podemos decir”
· Son las habilidades que se emplean sin tener la más ligera idea de cómo estas cosas son hechas.
· Su transferencia es extremadamente sensible al contexto social

Conocimiento Codificado
· Puede ser mas fácilmente expresado mediante un código y menos costosa su comunicación.
· Es transmisible en lenguaje formal y sistematizado.
· Constituido por un conjunto de principios generales y leyes suministradas por las comunidades específicas

· No son opuestos, sino complementarios
· El movimiento en espiral donde el tácito es transformado en codificado seguido por un movimiento de vuelta a la práctica donde nueva clase de conocimiento tácito son desarrollados

· Cuatro tipos de aprendizaje
Learning by doing Aprender haciendo
Learning by using Aprender usando
Learning by interacting Aprende interactuando
Learning by searching Aprender investigando
· La innovación solo puede ser posible en un contexto en el que las actividades de aprendizaje, búsqueda y exploración resulten en nuevos productos, nuevas técnicas, nuevas formas de organización y nuevos mercados.
· La innovación es un proceso resultante de aprendizajes interactivos y acumulación de conocimientos.


Tercera Sección
· La idea centra es la importancia que, para el desarrollo social, tiene el factor conocimiento.
· Sther: Las Sociedades del Conocimiento siempre han existido, lo nuevo es la rapidez con la cual el conocimiento está creciendo.
· Anandakrishnan, La Sociedad del Conocimiento se caracteriza por res atributos: Capacidad creativa, Talento innovador y Capacidad para determinar relevancia
· La capacidad creativa es demostrada por al generación de nuevo conocimiento y la ampliación del ya existente y el talento innovador orientado a la satisfacción de necesidades específicas.
· Papel de las universidades:
Universidad Clásica
· Enseñar habiliddes abstractas y producir conocimientos teóricos
Universidad Innovadora
· Enseñar habilidades prácticas y producir conocimiento práctico

· Revoluciones Académicas
· Primera: Transitar de instituciones que preservan la cultura a instituciones que generan nuevo conocimiento. Estados Unidos adopción del término Research University
· Segunda: Capitalización del conocimiento. Agregar el tercer rol de la universidad (docencia, investigación) Responsabilidad de la universidad de enfocar su relación directa con al sociedad. Transformación de la investigación en productos y nuevas empresas.
· Visualizar a las Universidades como fuente potencial de conocimientos y tecnología
· Cinco elementos para la transformación de las universidades
· Dirección central reforzada
· Periferia de desarrollo extendido
· Diversificación de la financiación
· Núcleo académico estimulado
· Cultura innovadora integrada
· Clark: La universidad aprende de las empresas, así como las compañías aprenden de la universidad
· Nelson y Winter “proceso evolutivo generador de innovaciones”, las innovaciones son el resultado de la combinación del conocimiento existente o nuevos conocimientos.
· Nonska: “en una economía donde lo único cierto es la incertidumbre, la única fuente segura para conseguir ventaja competitiva duradera es el conocimiento”.
· Kim define las capacidades tecnológicas como la habilidad para hacer uso efectivo del conocimiento tecnológico para asimilar, usar, adaptar y cambiar las tecnologías existentes


Cuarta Sección
· Las raíces teóricas del Capital intelectual
Corriente Estratégica
· Estudia la creación y el uso del conocimiento así como las relaciones entre el conocimiento y el éxito o la creación del valor
Corriente de Medición
· Centra la necesidad en desarrollar un nuevo sistema de información, midiendo datos no financieros de los tradicionales sistemas financieros

· Galbrainth considera que capital intelectual significa acción intelectual.
· Sthale y Hong: atribuir la fuente de éxito a la inteligencia, la flexibilidad y la capacidad innovadora de la gente, las organizaciones y las naciones.
· Jonson: el modelo de capital intelectual en tres elementos: Capital Humano, Capital Estructural y Capital Relacional.
· El Capital Intelectual se origina primero como Capital Humano
· O´Donnell: el capital intelectual lo define como un proceso dinámico de conocimiento colectivo, situado, que es capaz de ser traducido en valor económico y social
· Roos: el capital intelectual es cualquier cosa que pueda crear valor, es intangible. Capital Intelectual es la diferencia del valor total de la compañía y su valor financiero.
· Johnson: construir marco de análisis que permita distinguir los aspectos de proceso y producto del Capital Intelectual.
· Nonaka y Takeuchi: solo alcanzarán el éxito las empresas que d eun modo consistente creen nuevos conocimientos, lo difundan por toda la empresa y lo incorporen rápidamente a nuevas tecnologías y productos.
· Nonaka y Takeuchi: tres características de la creación de conocimiento en las empresas: Expresar lo inexpresable, Diseminar el conocimiento y El nuevo conocimiento nace de la bruma de la ambigüedad y la redundancia
· Alvarez: nueva teoría de creación de conocimiento organizacional
Dimensión Epistemológica
(Agentes creadores del Conocimiento)
· Conocimiento Explícito
· Conocimiento Tácito
Dimención Ontologica
· Individuo
· Grupo
· Organización
· Nivel Organizativo (Interorganizacional)

Estas dimensiones conforman un modelo en espiral de conocimiento, en el cual el conocimiento es creado a través de la interacción dinámica entre los modos de conversión del conocimiento
Socialización
Tácito Tácito
Exteriorización
Tácito Explícito
Interiorización
Explícito Tácito
Combinación
Explícito Explícito
Inicia nuevamente a toda la espiral del conocimiento, pero a un nivel superior

· Dos modelos más en creación de conocimientos
Modelo de Zander y Kogut
· Los individuos poseen el conocimiento pero además cooperan en una comunidad social (grupo, organización red)
Modelo de Hedlund
· El conocimiento creado es transformado y difundido a toda la organización
· El modelo se construye sobre la interacción entre conocimiento articulado (explícito) y el conocimiento tácito en cuatro niveles diferentes de agentes de conocimiento: individuo, pequeño grupo, organización y dominio organizativo

· Myers: El conocimiento de la organización se define como la información procesada que está contenida en rutinas y procesos que permiten la acción


Quinta Sección
· El conocimiento como un componente endógeno del desarrollo económico, postulando que en la nueva economía, el conocimiento se ha vuelto el factor clave de la producción.
· En las econocmías que se habían concentrado en los bienes de capital y el trabajo homogéneo como importantes factores de la población, ahora se esfuerzan por participar en la generación y distribución del conocimiento.
· El término “economía basada e el conocimiento” o “economía del aprendizaje” deriva del reconocimiento del papel que desempéñale conocimiento y las nuevas tecnologías en las economías modernas
· Las economías basadas en el conocimiento y/o aprendizaje son economías que se apoyan directamente en la producción, distribución y uso del conocimiento y la información.
· Guile, la nueva economía del conocimiento se caracteriza:
· Modo informacional de producción
· Las personas son el principal recurso de valor
· Las actividades productivas demandan un mayor uso de capacidades intelectuales y creativas
· El sector del conocimiento estará localizado cada vez mas fuera del sector manufacturero
· Los profesionales participarán en la creación de productos y procesos innovadores.
· Las universidades desempeñaran un papel central en la economía del conocimiento
· La hipótesis detrás de la economía basada en el conocimiento o economía del aprendizaje es “la tasa de cambio y por tanto la necesidad por un aprendizaje rápido se ha incrementado”, ello implica que lo importante para el desempeño de la economía no es tanto el conocimiento que poseen los agentes y organizaciones en un momento determinado, sino sobre todo la capacidad de aprender (y olvidar)
· La economía del conocimiento o del aprendizaje no debe confundirse con la llamada sociedad de la información
· Las empresas son depositarias importantes de conocimientos, que en gran medida está contenido en rutinas operacionales y modificado a través del tiempo.
· Edquist: La economía de la innovación afirma que la innovación tiene que ser considerada y definida como un proceso interactivo, en el cual las empresas nunca innovan en aislamiento
· La innovación es vista como un proceso social que evoluciona más exitosamente en una red.
· Edquist: las innovaciones tecnológicas no siguen un patrón lineal, se caracterizan por un complicado mecanismo de retroalimentación y de relaciones interactivas
· El concepto de flujo de conocimiento lleva implícita la idea de que la difusión de conocimientos, a través de redes formales e informales es tan esencial para el desarrollo económico como lo es la creación de conocimientos en si misma.
· El intercambio y flujo de conocimientos, da cuenta del proceso de construcción de una sociedad y una economía basada en conocimiento.